Produce una estructura homogénea de grano fino con propiedades y maquinabilidad predecibles.
Se utiliza principalmente en aceros al carbono y de baja aleación para normalizar la estructura después de la forja, el laminado en caliente o la fundición.
En algunos casos, tanto el calentamiento como el enfriamiento tienen lugar bajo gas protector para evitar la oxidación y la descarburación.
¿Qué hacemos?
Normalización
La normalización tiene por objeto dar al acero una estructura uniforme y de grano fino. El proceso se utiliza para obtener una microestructura predecible y una garantía de las propiedades mecánicas del acero.
Beneficios de la normalización
Después de la forja, el laminado en caliente o la fundición, la microestructura de un acero suele ser poco homogénea y estar formada por granos grandes y componentes estructurales no deseados, como la bainita y los carburos. Esta microestructura tiene un impacto negativo en las propiedades mecánicas del acero, así como en su mecanizabilidad. Mediante la normalización, el acero puede obtener una estructura homogénea de grano más fino con propiedades y maquinabilidad predecibles.
Materiales y aplicaciones
La normalización se utiliza principalmente en aceros al carbono y de baja aleación para normalizar la estructura después de la forja, el laminado en caliente o la fundición. La dureza obtenida tras la normalización depende del análisis de las dimensiones del acero y de la velocidad de enfriamiento utilizada (aproximadamente 100-250 HB).
Detalles del proceso de normalización
Durante la normalización, el material se calienta a una temperatura aproximadamente equivalente a la temperatura de endurecimiento (800-920°C). A esta temperatura se forman nuevos granos austeníticos. Los granos austeníticos son mucho más pequeños que los granos ferríticos anteriores. Tras el calentamiento y un breve tiempo de inmersión, los componentes se enfrían libremente en aire (gas). Durante el enfriamiento, se forman nuevos granos ferríticos con un tamaño de grano más refinado. En algunos casos, tanto el calentamiento como el enfriamiento tienen lugar bajo gas protector para evitar la oxidación y la descarburación.
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